Comenzando a trabajar con gnuLinEx
De Linexpedia
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Introducción
Desde que encendemos nuestro ordenador hasta que podemos comenzar a trabajar con él transcurre un tiempo en el que nuestro sistema se está preparando para ser utilizado. Cuando este proceso llega a su fin, gnuLinEx nos presenta una pantalla en la que podremos introducir nuestro nombre de usuario y contraseña. Estos datos los prepararemos durante la instalación del sistema o nos los proporcionará la persona encargada de hacerlo. Sin ellos no podremos comenzar a trabajar. El motivo de utilizar un sistema de acceso tan exhaustivo nos proporciona dos grandes ventajas.
- Independencia. El ordenador puede ser utilizado por varias personas sin miedo de que se mezclen sus trabajos, sus correos, etc. Al mismo tiempo podremos personalizar nuestro espacio sin interferir con el de los demás.
- Seguridad. Cuando un usuario comienza a trabajar adquiere una serie de permisos que garantizan que no se pueda estropear el sistema involuntariamente. Esto nos aporta una gran tranquilidad a la hora de realizar nuestras tareas.
Por tanto, para comenzar nuestra sesión de trabajo introduciremos nuestro nombre de usuario, pulsaremos la tecla Intro y a continuación haremos lo mismo con la contraseña. En la figura 2.1 se muestra la pantalla donde realizaremos esta acción.
Nota: En gnuLinEx las diferencias entre mayúsculas y minúsculas son muy importantes. Si nuestro nombre de usuario o contraseña contiene letras mayúsculas y minúsculas debemos respetarlas. No es lo mismo el usuario María que el usuario maria.
El escritorio
Tras comenzar una sesión tendremos acceso al escritorio, nuestro espacio de trabajo habitual. En él encontraremos todas las herramientas necesarias para realizar nuestras tareas. En gnuLinEx, el sistema de ventanas que se utiliza se denomina Gnome. A diferencia de otros sistemas operativos, en gnuLinex podemos utilizar distintos sistemas de ventanas. Estos definen la apariencia que tendrá el escritorio. En el escritorio encontramos varios elementos, recogidos en la figura 2.2:
Panel de Gnome: En la parte inferior de la pantalla encontramos un panel con varios accesos a programas y algunas utilidades como un reloj o un altavoz.
Iconos: En el centro de la pantalla contamos con accesos a los programas y carpetas de uso más habitual. Encontraremos, por ejemplo, un icono para poder abrir rápidamente el programa para escribir textos, otro para acceder a nuestra carpeta personal, etc.
Menú de Gnome: En la parte izquierda del panel de Gnome encontramos un icono en forma de huella que contiene accesos a todas las aplicaciones disponibles en gnuLinEx. Estos programas se encuentran agrupados en categorías. Además, también tenemos acceso a algunas utilidades importantes que veremos más adelante. Este menú se recoge en la figura 2.3.
A través de estos elementos podremos abrir cualquier aplicación, realizar cualquier trabajo, almacenarlo, etc. Cada nuevo programa que se abra aparecerá sobre el escritorio.
Existen varias formas de terminar nuestro trabajo con gnuLinEx.
Terminar una sesión
Al terminar de trabajar debemos finalizar nuestra sesión de forma ordenada. Para ello debemos seguir estos pasos.
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Haga clic con el ratón en el Menú de Gnome y seleccione la opción Terminar la sesión.
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En el cuadro de diálogo de la figura 2.4 seleccione la opción Terminar la sesión.
Terminar nuestro trabajo
Con estos pasos regresaremos a la pantalla inicial, donde podemos volver a entrar introduciendo nuestro nombre de usuario. Apagar el sistema Por el contrario, si lo que buscamos es apagar completamente el ordenador contamos con dos métodos:
- En el cuadro de diálogo anterior seleccionaremos la opción Apagar.
- Si ya hemos terminado la sesión, desde la pantalla de acceso a gnuLinex debemos hacer clic en el icono Sistema y seleccionar la opción Apagar el sistema.
Las consolas de gnuLinex
Cuando nos referimos a Gnome estamos hablando de un sistema de ventanas en el que trabajo resulta cómodo y atractivo. En realidad, gnuLinex dispone de otro modo de funcionamiento mucho menos amigable, pero no por ello menos útil. En este otro modo de trabajo no utilizaremos las ventanas y todas las instrucciones que le damos al ordenador se realizan a través de instrucciones breves. Son las denominadas consolas. Puede ver una de ellas en la figura 2.5.Aunque en nuestro trabajo como usuario normal no necesitaremos utilizar una consola para nada, sí son muy útiles para realizar determinadas operaciones de mantenimiento o cuando el ordenador tiene algún problema y no se puede acceder al escritorio de Gnome. Si al arrancar el ordenador nos encontramos con que no aparece el modo gráfico y aparecemos en una de estas consolas se debe a que hay algún problema con la tarjeta de vídeo del ordenador. A lo largo de este texto veremos fórmulas para resolver este problema. Por ahora, lo mejor será llamar a "alguien que entienda". Aunque, como veremos a continuación, hay ciertas operaciones que podemos realizar sin miedo </p>
Iniciar una sesión en una consola
En una consola se mantiene la obligación de acceder al sistema identificándonos como usuario. Para ello introduciremos nuestro nombre de usuario y nuestra contraseña. A continuación podremos escribir determinadas órdenes que el ordenador interpretará. Por ejemplo, si escribimos el texto date y pulsamos la tecla Intro el ordenador nos responderá con la fecha actual.</SPAN>
Terminar una sesión desde una consola
Para terminar nuestro trabajo desde una consola contamos con varios comandos. Después de escribirlos debemos pulsar siempre la tecla Intro.
- exit: Terminaremos la sesión en esa consola.
- halt: El ordenador se apagará completamente.
- reboot: El ordenador se reiniciará.
Nota: Como veremos más adelante no todos los usuarios pueden realizar la operación de apagar o reiniciar el ordenador.
Cambiar el modo gráfico y el modo consola
En cualquier momento podemos pasar del modo gráfico de Gnome a una consola de texto pulsando la combinación de teclas Ctrl-Alt-F1. De hecho podemos utilizar varias consolas de texto con esa misma secuencia acabada en F2, F3, etc. Hasta F6. Por el contrario, para regresar a nuestro escritorio utilizaremos la combinación de teclas Ctrl-Alt-F7. De esto se deduce que un mismo usuario puede iniciar varias sesiones. Esto puede ser muy útil para realizar determinadas operaciones. De hecho se puede incluso iniciar varias sesiones gráficas dentro de un mismo ordenador.
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